La manipulación de los mensajes políticos, más cuando son poco explícitos

Como dice Nicholas Carr en su libro Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?: “más información, pero menos conocimiento”. Gracias a las TIC: más información, y por tanto, más manipulación. Cada vez cuesta más encontrar credibilidad en los medios de comunicación, tanto en los tradicionales como en los más innovadores. Si me dicen que Esperanza Aguirre ha dicho que “Franco era socialista”, y, además, me lo muestran en un vídeo, mi curiosidad apremia y quiero verlo. Pero resulta que cuando la señora puesta en entredicho pronuncia la frase, se corta lo siguiente del vídeo y se pasa a otra escena. No puedo juzgar pues, y dejo de verlo. Falta contexto; contexto que ha sido descartado intencionadamente. Otro ejemplo: la famosa polémica sobre el pronunciamiento de Rajoy de derogar y reformar la última Ley Antitabaco. Estuve escuchando íntegramente la entrevista que le hicieron en Antena 3 esta semana, y no oí de forma explícita que Rajoy fuera a derogar o reformar dicha Ley. Una cosa es lo que queda al análisis de lo implícito, pero otra es que periodistas u otros agentes divulgadores fueran diciendo de forma rotunda que Rajoy va a cambiar la Ley Antitabaco. Me parece una manipulación cínica con intenciones de hacer brotar una dialéctica a raiz de unas declaraciones cuyo emisor nunca tuvo tal intención.

Muchos denominan a las sociedades en las que vivimos actualmente sociedad de la información. Pero tiene un lado negativo. Como decía al principio, más información no implica más conocimiento. Hoy más que nunca, es necesario someter al análisis no sólo el contenido, sino también al continente. Dicho en otras palabras y desde la perspectiva sociolingüística: necesitamos constantemente analizar lo dicho (o enunciado) y la enunciación mísma, manteniéndose en guardia ante las intenciones del emisor y observando las expectativas que éste quiere generar en los receptores. ¡Ay de nosotros si no somos críticos con toda la información que nos llega!

Rajoy y Rubalcaba (EFE)

Luego existen múltiples mensajes donde se intenta mostrar comparaciones de forma incoherente. Pero curiosamente en estos casos, el contexto si le es útil al emisor, sólo que no lo presenta con todas sus características en forma proporcionada, y sólo enfatiza aquellas que le sirven mejor a la intencionalidad de su mensaje. Sirva de ejemplo de esto que digo a la gran cantidad de noticias que hubo en los medios de comunicación sobre el cara a cara, respecto a que un candidato había mirado unas 48 veces sólo a sus papeles, y el otro casi 600. Si dejamos sólo el titular, la interpretación subjetiva podría generar dos posiciones claramente diferenciadas y opuestas a la idoneidad o buena práctica de consultar las fuentes en un debate cara a cara. No obstante, el texto que seguía al titular de estas noticias venía a indicar más claramente la seguridad que mostraba el candidato que menos miraba a sus papeles. ¿Y esto es así? ¿Seguro? ¿No es necesario valorar otras características del contexto para saber si es así? Evidentemente, encontramos aquí otra manipulación de quien emite este tipo de mensajes. Tenemos que estar continuamente en guardia. ¡Ay de nosotros si no somos críticos con toda la información que nos llega!

Es cierto que los tres ejemplos que he puesto (Noticias que he leído en diversos medios, como El País entre otros), las manipulaciones perjudican al PP. No hace falta buscar mucho para encontrar otras manipulaciones de los mensajes que perjudiquen al PSOE o a otros movimientos como el 15M. Todavía recuerdo la sangrante portada del ABC el día 16 de Octubre con la imagen de los sucesos de Roma, que no se correspondía para nada con las manifestaciones que tuvieron lugar en las ciudades españolas y en la mayoría de otros países. De alguna manera, las campañas electorales de los partidos se extienden a los medios de comunicación (argumentario político, noticias con posicionamiento del periodista, mensajes subliminares, etc). Todos los partidos lo hacen. Evidentemente, PP y PSOE más por su extensión y poder. Pero mi percepción es que el PSOE lo está haciendo más descaradamente. También veo lógico que así lo haga, más, cuando las encuestas vaticinan un desastre electoral para ellos. Digamos que el PSOE está intentando por todos los medios que la situación adversa se convierta en la “paradoja de la profecía suicida”, es decir, que un pronóstico bien fundado llegue a incumplirse precisamente por haber sido verificado antes de producirse. Este ejemplo siempre suele ilustrarse con las previsiones de Malthus.

Realmente este artículo está basado en un texto que compartí con mis compañeros del CECPS. Recibí algunos comentarios sobre el carácter indeterminado del discurso de Rajoy y sobre que no contesta de manera explícita a las preguntas más concretas que le hacen. No les falta razón. Al final los discursos de los políticos de los partidos mayoritarios están muy encorsetados y no suelen salirse del guión que tienen marcados como estrategia electoral. Otra vez elecciones generales, una campaña más, y vemos, a nuestro pesar, que nuestros políticos no han aprendido mucho y siguen tomando a la conciencia de la ciudadanía de forma superficial. También escuché la entrevista que le hicieron a Rubalcaba en Antena 3 al día siguiente, y, al igual que en el caso de Rajoy, casi nada nuevo observo. Es cierto que los estilos de los dos candidatos principales son muy diferentes, pero al final, el argumentario de uno y de otro, respectivamente, es siempre el mismo y nada sincero. El de Rajoy es que ellos son la única alternativa para dar la vuelta a una situación penosa (el principal lema es “crear empleo”, no es para menos, claro. Y el término “Economía” se relaciona en casi todas las temáticas). El de Rubalcaba es “¡Cuidado, que viene la derecha! y os vais a enterar de lo que son recortes, no como los que hemos hecho nosotros en el 2010” (Casi todo el argumentario se basa en mostrar la oposición e introducir incertidumbre). Es verdad que el discurso de Rajoy es impreciso y ambiguo; con decir que ellos arreglarán la situación porque ya lo han hecho en otra ocasión, parece que es suficiente; pero ¿la situación es similar a 1996? O son sensaciones mías o piensan que todos somos ingenuos. Nos gustaría que nos dijeran “cómo” van a llevar a cabo esas propuestas e intenciones que manifiestan de manera superficial. También, cómo no, sería de agradecer que nos hicieran más partícipes a los ciudadanos a la hora de llegar a consensos para decidir la idoneidad de las estrategias politicas. Creo que la Política 2.0 va a tener que esperar algún tiempo más.

Rubén Crespo
14 de noviembre de 2011

3 comentarios en “La manipulación de los mensajes políticos, más cuando son poco explícitos

  1. Y cuál es la labor de los sociólogos en todo esto? Coger el toro por los cuernos e informar de la falta de la rigurosidad de la información (qué paradoja!!). En serio, brillante elocubración, has dado en la clave misma de la nueva estratificación de la sociedad del siglo XXI: globalización de la manipulación en pro del máximo beneficio con independencia de la verdad. Y qué hablar de la moral, no? Bien descrito, pero yo no veo un comité de sociólogos que advierta a la sociedad de lo que está pasando. Los veo en las juntas de zona, coaccionando y colaborando. Dónde están tus profesores? Vendiendo libros con Mc-Graw? O plantándose ante los políticos con información veraz acerca de la desinformación? O ya lo descubrieron hace tiempo y en realidad las fuentes de poder se alienaron para manipularnos mejor? La mano en la sombra son los propios padres de la sociología, que les dieron a los demás el poder de hacernos más rebaño.

  2. Hola Eloy:

    Lo primero: muchas gracias por tu comentario. No te andas con zarandajas y vas directo al grano. Tu denuncia es muy pertinente. Precisamente, ayer mismo, hacía un comentario en el CECPS al enlace del vídeo que colgó el compañero Rafael. Ante las incertidumbres de nuestro tiempo, la desafección política in crescendo, la pauperización, etc. Ante todo este complejo panorama las nuevas generaciones de científicos sociales (me gustaría llegar a serlo) no vamos a poder permanecer ajenos a un proceso de ciencia social más comprometida, si queremos que las ciencias sociales valgan para algo y ponerlas el valor que les corresponde . Nos ha tocado vivir en tiempos difíciles. Estamos ante un proceso de gran cambio social, pero todavía pienso que estamos en el principio de dicho proceso.

    Sobre lo que comentas en relación a “¿Qué hacen los sociólogos?”, en primero de carrera, y en el primer capítulo del Libro de Tezanos, ‘La explicación sociológica’, lo primero que nos señalan es que al sociólogo se le ha venido viendo en dos paradigmas, el del consenso (aquí podría estar la visión del sociólogo al servicio de la dominación de los poderosos y del mantenimiento del ‘status quo’; y por otro lado, el paradigma del conflicto (la visión de los sociólogos cuando usan la Sociología como un instrumento óptimo de emancipación y de cambio revolucionario del orden establecido).

    Hay un refrán que dice: “De todo hay en la viña del señor”. Bueno, hay muchos sociólogos que no publican McGraw-Hil, por ejemplo Tezanos (escribe con bastante frecuencia artículos de opinión y denuncia social en Sistema Digital: http://www.fundacionsistema.com/?AspxAutoDetectCookieSupport=1). Otro ejemplo es el gran Manuel Castells. En su artículo “¿A quién sirve el euro?”, hace unos pocos días, no tuvo compasión con los Merkozy.

    Un Saludo

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